Dejate Fluir

por Isabel Galiardo
Anoche vi ‘’Arrival,’’ uno de esas americanadas de alienigenas.

En un momento dado de la película se plantean la siguiente pregunta:

¿Que harías si conocieras lo que va a ocurrirte en el futuro? ¿Cambiarías algo? Que pasaría si fueras capaz de ver el resultado futuro de tus decisiones y acciones?

Me pare por un momento para hacerme la pregunta y para mi sorpresa me encontré respondiéndome un contundente: No, no cambiaría nada. Ahi lo deje, termine de ver la película y me dormí sin darle mas vueltas al asunto.
Sin embargo al despertarme esta mañana he comprendido mi negativa a cambiar ni un ápice de mi biografía. La razón es que si lo hiciera mi vida quedaría mutilada e incompleta. Mi vida solo tiene sentido si cada parte esta presente. No puedo eliminar ni añadir nada a este puzzle perfecto. Cada pieza es imprescindible. Cada evento, cada encuentro, cada interacción es parte de mi proceso, sirve a un propósito y manifiesta un orden invisible, un sentido.
Tengo la sensación de que la existencia se despliega ante mis ojos mientras yo participo activamente en ella. Soy la audiencia y el actor al mismo tiempo.
Si acepto esta verdad puedo vivir en armonía con la vida, asistiendo al discurrir de los acontecimientos como parte de un orden que se expresa momento a momento.
Respondo de la mejor manera posible a lo que la vida me trae, sin esfuerzo, sin tension y sin miedo porque se que no hay necesidad de anticiparme al futuro o de volver al pasado. Cada momento me entrego a la experiencia con honestidad y apertura sin interferir ni resistirme porque comprendo que no tengo ningún control sobre la vida. Tampoco necesito volver al pasado para reprocharle nada a nadie, ni siquiera a mi misma, porque me doy cuenta de que cada experiencia ha sido necesaria y que cada momento es perfecto.
En este extracto del Tao Te Ching se nos desvela esta magica  paradoja acerca d ela existencia:
”Las cosas emergen y les da la bienvenida.
Las cosas desaparecen y las deja marchar. 
Tiene pero no posee.
Actua pero no espera”.

Go With the Flow

Last night I watched ‘Arrival’, a Hollywood blockbuster full of aliens, cliches and cloying messages.

At one point in the movie the question was brought up of, what If you knew how events would unfold. If you were able to know the future and see the end result of your actions and decisions, would you change anything?

I paused for a moment to reflect and, with surprising immediacy and rotundity, said NO. When I finished watching the film I fell asleep and that was that.

However this morning I’ve understood the reason I refuse to change even one iota of my biography. If I were to extract the slightest event, my life would be incomplete, mutilated, partial.

My life is as it is because only in this way does it make sense. I can not add nor remove anything to this perfect puzzle. Every event, every encounter, every exchange, is part of my journey and is manifesting an invisible order, serving an unknown purpose, expressing a higher will. This speaks of a meaning.

Existence unfolds before my eyes while I participate in it. I am the audience and the actor.

If I understand this truth I can live at ease, without tension, simply accepting the flow of events, being in harmony with the natural order of existence expressed moment by moment.

The only way to do this is to live in the present. In the here and now, I respond the best I can,  without effort and without fear, to what is unfolding before me. I do not need to anticipate events when I recognize that I do not have the capacity to control them. I have no need to go back to the past, to repent or to reproach anything to others because I am aware that every experience is necessary and that every moment is perfect.

This excerpt from the Tao Te Ching reveals to us this magical paradox of existence:

Things arise and she lets them come;

Things disappear and she lets them go.

She has but doesn’t possess,

acts but doesn’t expect.